¿Están felices en su computador? Estas sentado frente a una
pantalla que no te muestra nada que no sepas, anuncios que te atraen, belleza
perfecta, productos, ropa, casas, amor, sexo, felicidad, estas feliz comprando
un artículo que no necesitas mientras piensas en tu próxima compra, acepta que
no quieres vivir sin comprar y sin seguir a los demás.
Ves una silla perfecta de color caoba, estás cansado y te sientas,
cuando de la nada viene, seres sin forma, sin rostro, sin presencia y te
apuntillan a la silla, primero los pies para que no te puedas parar, después los
brazos para no detener lo que viene, luego tu cabeza al espaldar para no dejar
de ver enfrente y por último el pecho ¿por qué? solo porque así se quiso. Ahora
te preguntas ¿por qué me senté?
-estaba cansado-respondiste para ti mismo en voz alta.
-¿cansado, de qué? estaba caminando sin rumbo sobre un camino
comprado por un hombre fino de acento extranjero, venia de McDonalds de comer la
última hamburguesa que vi en un poster, pase por una catedral donde el
"dueño" predicaba a los gritos mentiras, mientras un hombre metía
billetes oscuros a su bolsillo, esta silla estaba en una habitación desolada,
pero en cuanto me senté vi aparecer lentamente una tras otra con personas
iguales a mí, los parpados cosidos de forma que sus ojos nunca se cerraran, sus
cerebros abiertos mientras unas sombras se metían y quemaban todo, todos tenían
las bocas cosidas y a su lado había alguien respirando por ellos, hacían
palpitar sus corazones por máquinas y susurraban a sus oídos:
-tus dedos están libres, usa esta computadora último modelo para
comprar más, sabes que lo necesitas, ese teléfono, esa camisa, esa vida.
-espera -dije lentamente ¿porque puedo escuchar esos murmullos? Ya
entiendo a mí me están haciendo lo mismo, pero ya que puedo hacer esto es lo
que hay, así me criaron, así me enseñaron a vivir, me dejare llevar...
-eso está bien, y despídete, este es el último pensamiento que
tendrás por tu cuenta-dijo una sombra hasta que todo se tiño de rojo y cabezas
rodaban hasta mis pies, eran personas pobres, sin sentido, pensaban que podían
luchar por sus derechos, que la libertad existía, que podían ser libres y...
personas con determinación, pasión, sed de igualdad... sed de... ¡¡VIDA!! ¿Ah?
¿Me pare de la silla? ¿Qué? tengo heridas profundas y quiero volver a ella,
pero mi cabeza esta por caer de mi cuello, DEBO LUCHAR POR SEGUIR CON ELLA Y
MIS PENSAMIENTOS DE LIBERTAD
AUTOR: MARÍA DEL MAR BENAVIDES
AUTOR: MARÍA DEL MAR BENAVIDES
No hay comentarios:
Publicar un comentario